Por Gaby Núñez
Líder empresarial y analista joven | Presidenta de Jóvenes ASECEM


Hace unos días compartí lo que los jóvenes mexicanos queríamos encontrar bajo el árbol: oportunidades reales, un país más seguro, información de calidad y espacios para construir el futuro que merecemos. Hoy, al iniciar este 2026, me pregunto: ¿estamos dispuestos a pasar de la carta a Santa a escribir nuestra propia historia?
Porque los deseos sin acción son solo ilusiones. Y México no necesita más jóvenes con buenas intenciones. Necesita una generación despierta, equipada y lista para transformar cada desafío en oportunidad. Necesita renovación generacional, no como slogan, sino como estrategia urgente de desarrollo nacional.
La Urgencia que No Podemos Ignorar
Los números del INEGI son contundentes: al primer trimestre de 2025, México tenía 30.4 millones de jóvenes de 15 a 29 años, que representan el 23.3% de la población total. Somos más de 30 millones con energía, ideas y ganas de construir. Sin embargo, la realidad laboral nos golpea: nuestra tasa de desocupación es de 4.8%, casi el doble de la tasa nacional de 2.5%
Pero el verdadero costo de esta desconexión no se mide solo en edades. Se mide en oportunidades perdidas, en talento desperdiciado, en jóvenes que buscan futuro fuera de México, y en el crecimiento de la inseguridad cuando las puertas del desarrollo se cierran.
La renovación generacional no es un capricho de jóvenes impacientes. Es una necesidad estratégica para un país que quiere ser competitivo, seguro y progresivo en el siglo XXI.
Renovación No Es Reemplazo: Es Integración
Seamos claros: renovación generacional no significa desplazar a quienes tienen experiencia. Significa construir puentes intergeneracionales donde la sabiduría de años se encuentra con la frescura de ideas, donde la visión de largo plazo se complementa con la agilidad para adaptarse al cambio.
Los mejores equipos directivos, las empresas más innovadoras y los gobiernos más efectivos del mundo tienen algo en común: diversidad generacional estratégica. Entienden que la experiencia sin innovación se estanca, pero la innovación sin experiencia se estrella.
México necesita ese equilibrio. Necesita que quienes han construido el país de hoy abran espacios reales—no simbólicos—para quienes construiremos el país de mañana. Y necesita que los jóvenes lleguemos preparados, con humildad para aprender, pero también con valentía para proponer.
Los Seis Pilares de la Transformación
Si realmente queremos que 2026 sea el año de la renovación generacional, debemos actuar en seis frentes simultáneos:
1. Seguridad: Oportunidades vs. Reclutamiento
Cada joven que encuentra una oportunidad real de desarrollo es un joven que no será seducido por la delincuencia organizada. La mejor política de seguridad pública es una política de oportunidades para la juventud. Las empresas, cámaras y organizaciones que abren sus puertas a jóvenes líderes no solo están haciendo bien, están construyendo paz.
2. Cultura de Paz: Desde Nuestros Espacios
La paz no se construye solo con grandes acuerdos. Se construye cada día, en cada espacio donde decidimos colaborar en lugar de competir destructivamente, donde elegimos el diálogo sobre la imposición, donde construimos en lugar de destruir. Los jóvenes tenemos la responsabilidad de ser arquitectos de esta nueva cultura, empezando por nuestras comunidades, empresas y organizaciones.
3. Información: El Combustible de las Decisiones
Una generación despierta es una generación informada. No solo de lo que pasa en redes sociales, sino de datos duros, análisis profundo y pensamiento crítico. Necesitamos jóvenes que sepan distinguir información de propaganda, que busquen fuentes confiables, que basen sus decisiones en evidencia. Porque un país desinformado es un país vulnerable.
4. Networking: El Poder de las Alianzas
Ningún joven líder se transforma solo. El cambio se construye en red. Necesitamos tejer alianzas estratégicas: jóvenes con jóvenes, jóvenes con mentores experimentados, sector empresarial con sociedad civil, organizaciones juveniles con gobierno. Desde Jóvenes ASECEM sabemos que nuestra fuerza está en la red que construimos juntos.
5. Desarrollo Económico: Emprender con Propósito
El emprendimiento juvenil no puede ser solo una salida ante la falta de empleo. Debe ser una estrategia de desarrollo económico con impacto social. Necesitamos jóvenes que emprendan no solo para generar riqueza personal, sino para resolver problemas reales de sus comunidades. Empresas que desde su ADN integren sostenibilidad, inclusión y responsabilidad social.
6. Acciones Concretas: Del Dicho al Hecho
Este es el pilar que sostiene a todos los demás. Porque sin acción, todo lo anterior es sólo discurso. México no necesita más jóvenes que hablen bonito de cambio en redes sociales. Necesita jóvenes que ejecuten, que construyan, que se ensucien las manos haciendo realidad sus ideas.
El Pacto Intergeneracional de 2026
Para que esta renovación sea real, necesitamos un compromiso mutuo donde ambas generaciones se encuentren a medio camino. No se trata de ceder terreno, sino de construir juntos un territorio más amplio donde todos crecemos.
Lo que los jóvenes necesitamos de los líderes establecidos:
Confianza real, no solo ceremonial. Que nos den proyectos con peso, no solo tareas. Que nos incluyan en las conversaciones donde se toman las decisiones, no solo en las juntas donde se comunican. Que inviertan en nuestro desarrollo con tiempo, conocimiento y recursos. Y sobre todo, que nos den permiso para equivocarnos y aprender, porque así es como se forjan los verdaderos líderes.
Lo que los líderes establecidos pueden esperar de nosotros:
Compromiso serio con nuestra preparación. No llegaremos a exigir espacios sin haber hecho la tarea de estudiar, entender y proponer con fundamento. Respeto genuino por la experiencia que nos antecede, porque sabemos que lo que hoy existe fue construido con esfuerzo y visión. Disposición para el trabajo duro y sostenido, no solo para el activismo de fin de semana. Y la promesa de que cuando tengamos la oportunidad, haremos lo mismo por la siguiente generación.
Tu Manual de Acción para 2026
No importa si lideras una empresa, una organización juvenil, un equipo de trabajo o simplemente tu propia vida. Estas son tres acciones concretas que puedes hacer esta semana para ser parte de esta renovación:
Acción 1: Identifica tu espacio de impacto
¿Dónde puedes hacer diferencia HOY? En tu trabajo, tu comunidad, tu organización. No esperes el escenario perfecto. Empieza donde estás, con lo que tienes.
Acción 2: Construye un puente intergeneracional
Identifica a un mentor de quien puedas aprender y a un joven a quien puedas impulsar. La renovación se construye en ambas direcciones.
Acción 3: Comprométete con una causa
Elige uno de los seis pilares (seguridad, paz, información, networking, desarrollo económico o acción) y comprométete con una acción específica y medible para los próximos 3 meses.
El Año que Construiremos Juntos
Este 2026 puede ser un año más donde nos quejamos de lo que no funciona. O puede ser el año donde una generación despierta decidió que ya era suficiente de esperar que otros resuelvan lo que nos toca a nosotros construir.
Desde Jóvenes ASECEM estaremos trabajando incansablemente para abrir espacios, construir puentes y demostrar que cuando los jóvenes tenemos oportunidades reales, México crece. Pero necesitamos que cada joven líder, cada empresario con visión, cada mentor comprometido se sume a este esfuerzo.
La renovación generacional no se decreta. Se construye día a día, decisión tras decisión, acción tras acción.
México tiene todo para ser potencia: territorio, recursos, población joven y talentosa. Solo nos falta una cosa: creer que podemos y actuar en consecuencia.
2026 será el año que decidamos que sea. ¿Estás listo para construir el México que merecemos?
El futuro no se espera. Se construye. Y empieza hoy.
