Crisis en Irán: Protestas masivas, represión violenta y un saldo de miles de muertos

Las protestas en Irán, que comenzaron a finales de diciembre de 2025 por la fuerte crisis económica, han escalado de forma dramática y se han convertido en el mayor levantamiento contra el régimen desde la revolución islámica de 1979. El descontento social inicial por la inflación, el desempleo y la depreciación de la moneda evolucionó rápidamente hacia una protesta generalizada contra la estructura política y el liderazgo de los ayatolás.

Organizaciones de derechos humanos, como la Human Rights Activists News Agency (HRANA), informan que al menos 2,500 personas han muerto en el marco de las protestas a fecha del 14 de enero de 2026, aunque el número real podría ser mayor debido al apagón casi total de comunicaciones en el país. Según estos grupos, más de 18,000 personas han sido detenidas por las fuerzas de seguridad mientras reprimen las manifestaciones con fuerza letal.

La represión ha sido descrita como extremadamente violenta. Médicos de un hospital en Teherán reportaron centenares de lesiones por disparos, muchas en ojos y partes sensibles del cuerpo, lo que sugiere tácticas diseñadas para causar daño severo a los manifestantes. Además, testigos y grupos de derechos humanos han documentado escenas de calles convertidas en zonas de guerra, con edificios gubernamentales incendiados, cajeros destrozados y una fuerte presencia policial.

El gobierno iraní ha mantenido un bloqueo de internet y comunicaciones telefónicas desde el 8 de enero, dificultando el acceso independiente a información y la verificación de cifras de víctimas y arrestados. A pesar de ello, algunas conexiones satelitales han empezado a restablecerse, permitiendo a ciudadanos informar desde el interior del país.

En respuesta a las protestas, el poder judicial iraní ha señalado que planea juicios rápidos y posibles ejecuciones de algunos manifestantes detenidos, una medida que ha generado condena internacional y aumentado las tensiones con países como Estados Unidos.

La crisis ha provocado reacciones globales: líderes mundiales han pedido moderación y respeto a los derechos humanos, mientras que el presidente de EE. UU. ha advertido sobre posibles acciones en caso de que continúen las ejecuciones.

En suma, Irán se encuentra en un punto crítico con un conflicto interno de gran envergadura que combina demandas sociales, represión estatal violenta y un impacto geopolítico que puede influir en la estabilidad de toda la región.

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