En las últimas semanas, el virus Nipah (NiV) ha vuelto a generar atención internacional tras el reporte de nuevos casos en el sur de Asia, especialmente en India, donde las autoridades sanitarias gestionan un brote localizado en el estado de Bengala Occidental. El virus, conocido desde finales de la década de 1990, es una enfermedad zoonótica que se transmite principalmente de animales a humanos —a través de murciélagos frugívoros o animales infectados como cerdos— y también puede contagiarse entre personas a través de contacto estrecho con fluidos corporales.
El Nipah se caracteriza por una gran letalidad, con tasas de mortalidad históricas que oscilan entre el 40 % y el 75 % en brotes anteriores, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los síntomas iniciales suelen comenzar con fiebre, dolor de cabeza intenso y malestar general, seguidos en casos graves por insuficiencia respiratoria y encefalitis, una inflamación del cerebro que puede resultar letal en poco tiempo. No existe actualmente un tratamiento antiviral específico ni una vacuna aprobada, por lo que el manejo clínica se limita a cuidados de apoyo y tratamiento de síntomas.
La aparición de casos de Nipah en Asia ha llevado a varios países —incluyendo Tailandia, Singapur, Nepal y Taiwán— a reforzar controles sanitarios en aeropuertos y puntos fronterizos, implementando medidas de detección temprana para viajeros procedentes de zonas afectadas y sistemas de seguimiento de contactos. Estas acciones buscan contener la propagación del virus en etapas iniciales, aunque no se han reportado epidemias extensas.
A pesar de las preocupaciones, tanto la OMS como entidades sanitarias internacionales han indicado que el riesgo de propagación global del Nipah es actualmente bajo. Según evaluaciones recientes, los brotes se concentran en áreas específicas de Asia y no existe evidencia de transmisión sostenida fuera de esas regiones. Por esta razón, no se han recomendado restricciones comerciales o de viaje a gran escala.
En el caso de Costa Rica y otros países de América Latina, las autoridades de salud han aclarado que no existe una alerta internacional por el virus Nipah y que los brotes activos se limitan a países asiáticos. El Ministerio de Salud de Costa Rica enfatizó que continúa con la vigilancia epidemiológica habitual para enfermedades emergentes, pero que hasta ahora no se han registrado casos importados ni se ha emitido una alerta sanitaria específica por este virus.
Los expertos subrayan la importancia de mantener medidas de vigilancia, promover información clara para evitar desinformación y fortalecer los sistemas de salud pública ante enfermedades zoonóticas de alta prioridad. Aunque el riesgo para la población general en América Latina sigue siendo bajo, las organizaciones internacionales recomiendan que las personas que viajen a zonas con brotes activos del virus Nipah sigan las recomendaciones sanitarias y se mantengan informadas sobre posibles cambios en la situación epidemiológica.

