EL ACTUAR DE UN ABOGADO FRENTE A UN DIVORCIO

Seguramente, has conocido algún familiar, amigo(a), vecino o tal vez tú has estado en una situación de inminente separación, de esos problemas en donde el matrimonio ya no da para más, en donde lejos de soluciones o acuerdos, solo existen conflictos y es entonces, que llegamos a la necesidad de consultar a un especialista, a una persona que te explique o te ayude a superar pero también a tomar decisiones importantes respecto de tu matrimonio, entonces, buscan aun profesionista en derecho familiar o “al menos así debería ser”, ya que la mayoría de las personas primero acuden a pedir consejos de los amigos(as), de esos consejos que crees que te hacen sentir bien, que sientes que están de tu lado y que entonces ya empoderado(a), piensas que todo está a tu favor y que tendrás todo el poder y todas las de ganar en contra de tu pareja.
Evidentemente, es un error pensar que una amistad puede tener todos los conocimientos legales y darte un equilibrio emocional para decirte en donde estas parada ante un asunto legal.
Por ello, la responsabilidad de un abogado especialista en derecho familiar, no es solamente cumplir con el trabajo de divorciar a su cliente, sino que, todo abogado debe explicar con detalle que puede ocurrir y a que se tiene derecho ante cualquier tipo de divorcio, así como los riesgos que representa un juicio.
Un abogado, debe informar a su cliente que puede existir alguna posibilidad de mediación entre los divorciantes y con mayor razón, cuando existen hijos de ese matrimonio, los abogados debemos alimentar la idea de que nuestros hijos deben ser protegidos durante y después de un juicio de divorcio, que los derechos de nuestros hijos, no pueden ser violentados por ninguno de sus progenitores y que los derechos de sus hijos serán protegidos siempre por la ley. Los abogados, debemos actuar con responsabilidad en todo momento y más cuando nos damos cuenta que del relato y motivos que nuestro cliente(a) nos expresa, son elementos que buscan un conflicto, entonces, los abogados debemos aterrizar al cliente diciéndole la verdad y no lo que el cliente quiere escuchar.
Entonces, de una manera simple, definamos que es el divorcio y a que nos enfrentamos cuando por necesidad llegamos a él.
“El Divorcio” según la legislación mexicana, es la disolución legal del matrimonio que deja a los cónyuges en aptitud de contraer nuevas nupcias. El divorcio, sólo es válido mediante sentencia de una autoridad judicial competente que declare disuelto el vínculo matrimonial a petición de uno o de ambos cónyuges.
Entonces, debes saber que los divorcios más comunes son el Divorcio Voluntario y el divorcio incausado; el divorcio voluntario también conocido de común acuerdo, se da como consecuencia del acuerdo de voluntades entre los cónyuges para dar por terminado el matrimonio, es decir, los cónyuges acuerdan en divorciarse y determinan realizar un convenio en donde se establezcan las condiciones a las que se someterán ambas partes ante dicha separación, por ejemplo, se manifestará en ese convenio quien de los cónyuges mantendrá la guarda y custodia de los hijos, el domicilio donde se ejercerá la guarda y custodia, las obligaciones de pensión alimenticia a favor de los hijos, o incluso compensación económica o pensión para alguno de los divorciantes, el régimen de convivencias del progenitor que no tendrá la guarda y custodia con sus hijos, la disolución de la sociedad conyugal en caso de existir, entre otros, que puedan ser relevantes y se plasmen en el convenio.
El divorcio voluntario es la manera más rápida y sensata de concluir con el matrimonio, es la forma menos agresiva y madura (psicológicamente hablando) para terminar con un matrimonio.
Por otro lado, el divorcio incausado, se presenta cuando los cónyuges no tienen puntos de acuerdo respecto al divorcio y no cabe posibilidad de negociación entre ellos, por lo tanto, se presenta una demanda de divorcio por cualquiera de los cónyuges y el cónyuge demandado tendrá que dar contestación a dicha demanda y ambos tendrán que acreditar sus hechos y pruebas que hayan ofrecido, con la finalidad de que el juez en sentencia, les otorgue la razón, recordando que la obligación del juzgador será siempre la de cuidar los derechos fundamentales de los menores. El divorcio incausado, es un juicio que puede ser de desgastante emocional constante y suele ser un juicio caro, ya que comúnmente son juicios muy largos.
En conclusión, cuando una pareja piensa en el divorcio, debe pensar con madures que su relación no funcionó y que es mejor concluir con la misma de la mejor manera, antes de que existan daños irreparables, más aún ante la existencia de hijos. En mi experiencia como abogado, la mayoría de las parejas que han decidido divorciarse, terminan tan mal que pareciera una lucha de poderes, una venganza y un odio que difícilmente lo controlan, esas personas, no piensan en el daño psicológico que pueden ocasionar o incluso no dimensionan que hacen mal en utilizar a los hijos como una herramienta perversa para conseguir su objetivo.
Como seres humanos, no estamos preparados para reaccionar correctamente ante una pérdida y menos aún para tomar decisiones correctas, por ello, lo más sensato siempre será, acudir con el profesionista en derecho que aclare tus dudas, tus derechos y los riesgos que implica el iniciar un juicio.
Por Miguel Ángel Flores Correa.
Licenciado en Derecho, Maestro en Política Criminal, Especialista en Derecho Civil, Familiar y Mercantil con 24 años de experiencia.
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