Ciudad de México, 14 de enero de 2026 — La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) encendió las alarmas este miércoles al advertir que las universidades públicas de México enfrentan un déficit presupuestal acumulado que supera los 50 mil millones de pesos para este año, debido a que el aumento aprobado en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 no logra cubrir los costos reales de operación ni la inflación proyectada.
La ANUIES explicó que aunque el presupuesto destinado a las casas de estudio registró un ligero incremento —1.79 % para las universidades estatales y solo 3 % para las federales— estos porcentajes quedan por debajo de la inflación estimada y del deflactor del Producto Interno Bruto (PIB), descontando así el poder adquisitivo de los recursos que se necesitan para funciones básicas como la docencia, la investigación y la extensión universitaria.
De acuerdo con el análisis divulgado hoy, este desfase entre lo presupuestado y lo requerido ha generado un **hueco acumulado de aproximadamente 50,400 millones de pesos desde 2018. De ese total, más de 42,600 millones corresponden a universidades públicas estatales, de apoyo solidario e interculturales, instituciones que dan servicio a una parte importante de la población estudiantil en regiones diversas del país.
La rectora de una de las universidades afectadas, Norma Liliana Galván Meza, presidenta del Consejo Regional Centro-Occidente de la ANUIES, destacó que este panorama es “evidencia de que los recursos asignados no son congruentes con las metas nacionales de cobertura educativa, equidad y calidad”. Galván Meza enfatizó la necesidad de recursos complementarios extraordinarios durante 2026 para al menos compensar los efectos de la inflación y garantizar la operación normal de los planteles educativos.
Analistas y representantes de diversas instituciones han señalado que sin una revisión integral de la asignación presupuestal, las universidades podrían enfrentar restricciones en servicios básicos, infraestructura y programas de apoyo estudiantil, afectando no solo a universidades públicas sino también al desarrollo económico y social de regiones enteras que dependen de estas instituciones.
Este llamado se produce en medio de otras preocupaciones nacionales, como la alerta por posibles heladas y lluvias fuertes debido al frente frío número 28, situación que también ha generado atención pública este mismo miércoles.
Hasta el momento, autoridades del gobierno federal no han emitido una respuesta pública oficial específica sobre la solicitud del ajuste presupuestal, aunque el tema ya figura en la agenda de discusión entre legisladores y representantes universitarios.
