Este domingo 22 de febrero de 2026, las autoridades mexicanas confirmaron que el Ejército y fuerzas federales abatieron a Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como El Mencho, el narcotraficante más buscado del país y cabeza del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), uno de los grupos del crimen organizado más poderosos y violentos de México y con presencia internacional.
La operación fue realizada en el municipio de Tapalpa, Jalisco, con coordinación de inteligencia entre fuerzas mexicanas y agencias estadounidenses, que aportaron datos clave para localizar al capo. El Mencho murió a causa de las heridas que sufrió durante un enfrentamiento armado con los soldados y efectivos de seguridad mientras era trasladado hacia la Ciudad de México.
El impacto de su muerte fue inmediato y de gran alcance. En al menos 20 estados del país, miembros y células del CJNG reaccionaron con violencia, desatando una ola de bloqueos carreteros, incendios de vehículos, ataques a estaciones de gasolina y comercio, así como enfrentamientos con fuerzas del orden. Las autoridades federales contabilizaron 252 obstrucciones en carreteras principales, de las cuales varias decenas permanecieron activas durante las primeras horas del lunes.

Esta violencia generalizada además provocó que la Secretaría de Educación Pública (SEP) suspendiera clases en varias entidades como medida precautoria, y que diferentes líneas de transporte terrestre anunciaran cancelaciones o suspensión de rutas hacia estados afectados por los bloqueos y disturbios.
En Jalisco y zonas aledañas, la violencia también afectó la movilidad aérea: varios vuelos en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara sufrieron modificaciones o cancelaciones como respuesta a la situación de inseguridad y los protocolos activados por las autoridades. Aunque posteriormente se restableció parte del control, la operación generó un clima de tensión tanto para residentes como para viajeros.
Pese a la violencia, autoridades de seguridad señalaron que la acción representa un “golpe histórico” contra el crimen organizado y destacaron que muchos de los bloqueos y actos vandálicos ya fueron desactivados, permitiendo la libre circulación en la mayoría de las vías principales.
El fallecimiento de El Mencho —a quien Estados Unidos ofrecía una recompensa multimillonaria por su captura— marca un momento clave en la estrategia de seguridad mexicana, aunque expertos advierten que el vacío de poder podría desencadenar nuevas disputas entre grupos criminales rivales.
