Caos en Donceles: Violencia y heridos tras aprobación de la Reforma Electoral en la CDMX

CIUDAD DE MÉXICO – Lo que inició como una sesión parlamentaria decisiva en el Congreso de la Ciudad de México terminó en una jornada de violencia, enfrentamientos y heridos. Tras la aprobación en lo general del dictamen de la Reforma Electoral (conocida como el “Plan B” local), la tensión en las afueras del recinto legislativo de Donceles escaló hasta convertirse en un choque abierto entre manifestantes y fuerzas del orden.

El detonante: Una votación dividida

La jornada de este jueves comenzó con un Congreso blindado y un debate ríspido en la tribuna. Con 49 votos a favor de la coalición oficialista y 16 en contra de la oposición, se avaló la minuta que contempla una reducción del 25% en el costo de las elecciones y la reestructuración administrativa del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM).

Sin embargo, mientras los diputados celebraban el avance de la iniciativa bajo el argumento de la “austeridad republicana”, en el exterior el ambiente se tornaba hostil. Grupos de ciudadanos, colectivos y trabajadores de organismos electorales que se encontraban en un plantón permanente desde la mañana, recibieron la noticia de la aprobación como un golpe directo a la autonomía democrática.

Estallido de violencia y lesionados

Cerca de las 14:00 horas, el descontento se desbordó. Un sector de la protesta intentó romper el cerco policial para ingresar al recinto, lo que derivó en un intercambio de proyectiles, empujones y el uso de extintores por parte de los elementos de seguridad para replegar a la multitud.

El saldo preliminar de los disturbios es de tres personas lesionadas: dos civiles que presentaron contusiones por la caída de vallas y un elemento de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) con heridas leves. Los daños materiales también son visibles en la fachada del histórico edificio, donde se reportaron al menos cinco ventanales destruidos y pintas en las escalinatas principales.

Seguridad reforzada en el Centro Histórico

Ante el riesgo de una nueva escalada, el Gobierno de la Ciudad de México ordenó el despliegue de más de 300 elementos adicionales para reforzar la seguridad en el Centro Histórico. Las calles de Donceles y Allende permanecen cerradas al tránsito vehicular, mientras que los accesos al Congreso han sido sellados con vallas metálicas de gran altura.

Pese a los incidentes, los legisladores concluyeron la sesión, pero la fractura social queda expuesta. Mientras el oficialismo asegura que la reforma es un mandato popular, la oposición y los manifestantes advierten que acudirán a las instancias judiciales para impugnar lo que consideran un atropello a las instituciones.

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