Las intenciones no compiten. Las acciones, sí.
Por Ana Cristina Varea Sosa El diagnóstico de la inercia Cuando una empresa en Monterrey pierde un contrato frente a un competidor que automatizó sus procesos hace dos años, sus directivos no lo ven como un problema de tecnología. Lo ven como mala suerte. Cuando una pyme en Guadalajara cobra dos semanas después de entregar […]
Las intenciones no compiten. Las acciones, sí. Leer más »










