
Ciudad de México — Tras una jornada de parálisis casi total en las principales arterias que conectan a la capital del país, la Secretaría de Gobernación (SEGOB) y los líderes de la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) han instalado este martes 7 de abril de 2026 una mesa de trabajo de carácter urgente. El objetivo es desactivar una bomba de tiempo social y económica que ayer dejó a miles de ciudadanos varados y pérdidas millonarias en el sector logístico.
Un Lunes de Caos y Reclamos
Los megabloqueos registrados el día de ayer en las autopistas México-Querétaro, México-Puebla, México-Pachuca y México-Cuernavaca no fueron eventos aislados, sino la culminación de semanas de descontento. Los transportistas exigen respuestas contundentes ante el repunte de la violencia en carreteras, particularmente en los llamados “tramos rojos” del Estado de México, Puebla y Veracruz, donde los asaltos a unidades de carga se han vuelto una constante diaria que pone en riesgo la vida de los operadores.
Sin embargo, el factor que terminó por detonar la movilización fue el impacto indirecto de la crisis en el Estrecho de Ormuz. La incertidumbre internacional ha provocado una volatilidad extrema en los precios de los combustibles. Los líderes de la ANTAC denuncian que los costos del diésel están haciendo inviable la operación de las PyMEs del transporte, por lo que exigen un esquema de precios preferenciales o subsidios temporales mientras dure la emergencia energética global.
Negociaciones en Punto Crítico
Dentro de las oficinas de Bucareli, el ambiente es de cautela. El Gobierno Federal ha propuesto un refuerzo inmediato de la Guardia Nacional con patrullajes aéreos mediante drones en las zonas de mayor incidencia delictiva. No obstante, los transportistas mantienen una postura firme: “No aceptaremos promesas de escritorio; queremos ver las patrullas en el asfalto y un compromiso firmado sobre el costo de los insumos”, declaró uno de los voceros a su entrada a la reunión.
La tensión se mantiene elevada debido a que, a pesar de que algunas vías han sido liberadas parcialmente hoy para permitir el flujo de bienes básicos, los manifestantes advierten que, si no se llega a un acuerdo satisfactorio antes del anochecer, los cierres totales regresarán con mayor fuerza, afectando la cadena de suministro hacia el centro del país. En un momento donde el G7 intenta estabilizar el petróleo en Bruselas, México enfrenta su propia batalla interna por la movilidad y la seguridad de quienes mueven la economía nacional.
