Este martes 17 de febrero de 2026, millones de personas alrededor del mundo se preparan para presenciar un espectáculo astronómico poco habitual: un eclipse solar anular, conocido popularmente como el “Anillo de Fuego”, que será visible en distintos puntos del planeta y despierta el interés de científicos, aficionados y amantes de los fenómenos naturales.
Este fenómeno ocurre cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol pero se encuentra en el punto más lejano de su órbita, lo que hace que no cubra por completo el disco solar. Como resultado, durante el momento de máxima cobertura solo queda un anillo luminoso alrededor de la silueta lunar, de ahí su nombre característico.
Según los reportes, aunque el eclipse no será visible en todo el mundo con la misma intensidad, varias regiones podrán observarlo de forma parcial o total. En particular, sectores de Chile, especialmente en áreas como Magallanes Region (incluyendo Puerto Williams y Punta Arenas), presenciarán fases significativas del fenómeno, con el anillo solar haciendo su aparición en los momentos centrales del evento.
El eclipse comenzará en las primeras horas de la mañana, alrededor de las 6:56 a.m. hora local chilena, con la fase anular desarrollándose entre 8:42 y 9:41 a.m., alcanzando su punto máximo cerca de las 9:12 a.m., y culminando por completo poco antes de las 12:00 del mediodía.
Aunque el “Anillo de Fuego” será visible solamente en áreas muy específicas —sobre todo en la Antártida donde la cobertura será total— el fenómeno aún podrá ser observado parcialmente desde diversos puntos del hemisferio sur, y con filtros solares adecuados también podrá ser seguido por observadores en otras latitudes.
Los expertos recomiendan no mirar directamente al Sol sin protección especial, como gafas de eclipse certificadas o filtros solares específicos, ya que la observación sin protección puede causar daños oculares graves e incluso permanentes.
El eclipse solar anular de este 17 de febrero marca el primero de varios eventos astronómicos destacados que se esperan a lo largo de 2026, incluyendo otros eclipses lunares y solares programados más adelante en el año. Además, el fenómeno ha sido motivo de actividades educativas en escuelas y centros científicos que ofrecen transmisiones en vivo y explicaciones detalladas sobre cómo y por qué ocurren estos eventos.
Este impresionante espectáculo celeste no solo representa una oportunidad única para la observación astronómica, sino también para fomentar el interés público por la ciencia y el conocimiento del universo.

