
Juan José Morales Álvarez – juanjo.morales@crackteam1000.com
La Ética es un concepto milenario y universal. La Responsabilidad profesional es un requisito indispensable para absolutamente cualquier actividad lícita, legal y ética. Ninguna entidad, de cualquier actividad, tamaño o geografía está exenta de fraude. Un elemento del triángulo del fraude es la racionalización, lo cual implica falta de ética. La ética está fuertemente ligada a la sostenibilidad.
Las diferentes profesiones tienen un código de ética, todos ellos buscan los mismo: desempeño de la actividad profesional dentro de un marco ético, cumpliendo con valores, reglas básicas de conducta, es decir, principios fundamentales. Tal vez en diferente orden, con nombre distinto, pero los diferentes códigos buscan el cumplimiento de esas mismas reglas. Se presenta en estas líneas un comparativo de los códigos de ética del contador público, el abogado, el médico y el ingeniero.
El cumplimiento responsable en nuestra labor humana, sea cual fuere se regiría por principios como: Reconocer y responder a las propias inquietudes y las de los demás;
Mejorar sin límites a los rendimientos en el tiempo y los recursos propios del cargo que se tiene.; Reporte oportuno de las anomalías que se generan de manera voluntaria o involuntaria; Asumir con prestancia las consecuencias que las omisiones, obras, expresiones y sentimientos generan en la persona, el entorno, la vida de los demás y los recursos asignados al cargo conferido; entre otras.
Una vez que pasa al plano ético (puesta en práctica), se establece la magnitud de dichas acciones y de cómo afrontarlas de la manera más positiva e integral.
Una persona que se caracteriza por su responsabilidad es aquella que tiene la virtud no sólo de tomar una serie de decisiones de manera consciente, sino también de asumir las consecuencias que tengan las decisiones y de responder de las mismas ante quien corresponda en cada momento.
La Contabilidad Creativa es un “Proceso de manipulación de la Contabilidad para aprovecharse de los vacíos de la normativa contable y de las posibles elecciones entre diferentes prácticas de valoración y contabilización que esta ofrece, para transformar las cuentas anuales de lo que tienen que ser a lo que, quienes las preparan, prefieren
que sean… en lugar de reflejar estas transacciones de forma neutral y consistente”.
Los primeros pasos se han dado, nuestra normatividad se encuentra en convergencia hacia IFRS junto con la mayoría de los países del mundo, una institución que vigile los posibles riesgos financieros ha sido creada y con ellas grandes retos para cumplir con los objetivos planteados deben ser considerados, pues no basta con la puesta en marcha de las mismas, sino que su ejecución y desempeño deben generar resultados satisfactorios. Éstos dependen de cada uno de los profesionistas que conformamos la Contaduría Pública.
“La fe pública es sólo la forma, la esencia del contador es la confianza pública.”, y ésta es lograda gracias a las capacidades técnicas y éticas, las cuales lo hacen un profesionista completo. Sin una de ellas no podríamos hacernos llamar Contadores Públicos, en este momento es responsabilidad de cada uno de nosotros el restaurar la confianza y el equilibrio perdidos mediante el combate frente a este cáncer.
Toda Profesión tiene dos exigencias básicas: Conocer y aplicar las Normas técnicas y Conocer y cumplir con las Normas éticas. Ambas exigencias tienen por objeto obtener y conservar la confianza de los usuarios de nuestros servicios; Cumplir con nuestra responsabilidad profesional y con nuestra Norma de Desarrollo Profesional Continuo.
El Código de Ética Profesional, es una herramienta vital, para sustentar y responder a nuestra Responsabilidad Profesional y que, reglamentada por nuestra Norma de Desarrollo Profesional, nos termina involucrando en la tarea de SERVIR A NUESTRA SOCIEDAD Y POR ENDE ENALTECER A NUESTRA PROFESIÓN
El Instituto Mexicano de Contadores Públicos también posee un código de ética al que los contadores deben apegarse en sus funciones. Entre sus valores, podemos mencionar los siguientes:
Según información de la Asociación de Fraudes Certificados (ACFE, por sus siglas en inglés), las empresas a nivel mundial pierden el 5% de sus ingresos debido a prácticas fraudulentas, y por datos obtenidos del estudio Global Economic Crime and Fraud Survey elaborado por PricewaterhouseCoopers (PwC), el 51% de las organizaciones ha experimentado algún fraude en los últimos dos años. Por otro lado, la Encuesta Global de Integridad 2024, realizada por EY, indica que el 41% de los entrevistados mexicanos estarían dispuestos a comportarse de manera no ética para mejorar en su carrera profesional o en su situación financiera personal. En México, el 23% de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) cierran por actos internos de corrupción y malos manejos. En general, ocho de cada 10 empresas han padecido al menos un fraude en el último año; sin embargo, dos terceras partes de los negocios defraudados tardan más de un año en detectarlo
Varios escándalos empresariales han salido a la luz gracias a las denuncias formuladas a través de sistemas éticos y han sido fundamentales para revelar prácticas indebidas en las organizaciones, que han llevado a cambios significativos en las empresas afectadas. Este sistema facilita que los colaboradores, clientes y proveedores reporten de manera oportuna y segura conductas indebidas o malas prácticas que impacten en el patrimonio de los accionistas.
El Instituto Mexicano de Contadores Públicos posee un código de ética al que los contadores deben apegarse en sus funciones, el cual establece el cumplimiento con las siguientes reglas básicas denominadas principios fundamentales: Integridad, Objetividad., Diligencia y competencia profesional, Confidencialidad. Y Comportamiento profesional. Las empresas suelen crear un código de ética para guiar la conducta moral de sus empleados y orientarlos al momento de enfrentar situaciones complejas o en la toma de decisiones. Cada empresa redactará sus lineamientos de acuerdo al sector, sus convicciones, sus necesidades específicas y sus valores fundamentales.
La ética empresarial y la sostenibilidad van de la mano. En la cultura de una organización no se entiende el uno sin el otro y te explicamos por qué: La ética empresarial hace referencia a la filosofía y valores que guían el comportamiento responsable de la entidad en relación con sus trabajadores, clientes, proveedores y sociedad en general, así como, sus buenas acciones en pro del medio ambiente. Algunos de estos principios son la transparencia y la responsabilidad social.
Una empresa con principios éticos se compromete a asegurar el buen clima laboral, ofrecer condiciones justas a sus trabajadores, ser transparente en la comunicación y toma de decisiones a nivel interno y externo, reducir su impacto ambiental y emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, entre otras, con el objetivo de crear una cultura empresarial sólida y positiva, en un ambiente de confianza y respeto y que contribuye al desarrollo sostenible de la economía y la sociedad.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Fuentes
- Artículo “Prevención de fraudes internos”. Autor L.C. Juan Rivero Medina, integrante de la Comisión Técnica Sector Empresarial de Auditoría Interna del Colegio de Contadores Públicos de México y Socio en Rivero y Asociados Auditores. Publicado en Puntos Finos.
- Código Internacional de Ética Médica de la Asociación Médica Mundial (AMM).
- Código de ética de la Barra Mexicana de Abogados.
- Código de Ética Profesional del Ingeniero Mexicano de La Asamblea General Ordinaria de la UMAI (Unión Mexicana de Asociaciones de Ingenieros) adopta el siguiente
