Caos en el Subsuelo: Conflicto sindical paraliza el Metro de la CDMX

CIUDAD DE MÉXICO – La movilidad en la capital del país ha sufrido un colapso sistémico este lunes. Lo que inició como una serie de retrasos aislados en las primeras horas de la mañana, escaló rápidamente hasta convertirse en una parálisis parcial del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro. Un agudo conflicto entre el sindicato de trabajadores y la administración central, motivado por demandas de mantenimiento urgente y ajustes salariales, ha dejado fuera de circulación a casi un centenar de trenes.

El origen de la crisis: Salarios y seguridad

El Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (SNTSTC) anunció que la medida de “brazos caídos” en diversas áreas operativas es una respuesta a lo que califican como una “negligencia institucional”. Los trabajadores exigen una actualización inmediata de sus tabuladores salariales para hacer frente a la inflación de 2026, pero, sobre todo, denuncian la falta de refacciones básicas para el mantenimiento preventivo y correctivo de los convoyes.

Según los portavoces sindicales, la falta de presupuesto ha obligado a los técnicos a recurrir al “canibalismo de piezas” entre trenes, lo que ha reducido la flota operativa a niveles peligrosos. “No estamos solo peleando por un sueldo; estamos peleando por la seguridad de millones de usuarios que viajan en trenes que no deberían estar en las vías”, señaló un representante gremial a las afueras de las oficinas de Delicias.

Impacto en el usuario: 40 minutos de espera y estaciones cerradas

El efecto para los ciudadanos ha sido devastador. Se reportan cierres temporales en estaciones clave de las Líneas 1, 3 y 9 debido a la saturación de los andenes, lo que representa un riesgo de protección civil. Los tiempos de espera, que normalmente oscilan entre los 3 y 5 minutos, se han disparado hasta alcanzar los 40 minutos en los tramos de mayor afluencia.

En estaciones de transbordo como Pantitlán, Hidalgo y Centro Médico, la situación es crítica. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) han tenido que intervenir para dosificar el acceso a los torniquetes, mientras que el servicio de apoyo de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) se ve rebasado por la demanda masiva de usuarios que intentan llegar a sus centros de trabajo.

¿Qué sigue?

Hasta el momento, la dirección del Metro ha calificado la protesta como una medida “desproporcionada” y asegura que las mesas de negociación están abiertas. Sin embargo, el sindicato ha advertido que, de no obtener una respuesta satisfactoria antes del cierre de la jornada, la parálisis podría extenderse a más líneas durante el resto de la semana.

Para los millones de capitalinos que dependen del Metro, el mensaje es claro: tome precauciones extremas y busque alternativas de transporte, pues el motor de la ciudad se encuentra en un punto de quiebre.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *