
CIUDAD DE MÉXICO – En un esfuerzo por blindar la producción agrícola nacional frente a la volatilidad de los mercados internacionales, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) informó que el programa estratégico “Fertilizantes para el Bienestar” ha logrado una cobertura de 11 entidades federativas al corte de esta tercera semana de abril. Esta iniciativa, pilar de la política agroalimentaria actual, busca garantizar que los pequeños y medianos productores cuenten con los insumos necesarios para el ciclo primavera-verano, asegurando el abasto de granos básicos como maíz, frijol y trigo.
Insumos gratuitos contra la inflación global
La entrega directa y gratuita de fertilizantes (principalmente Urea y Fosfato Diamónico) responde a una realidad económica compleja: el costo de los nutrientes vegetales puede representar entre el 30% y el 50% del gasto total de producción. Ante el incremento en los precios del gas natural y las interrupciones en las cadenas de suministro globales derivadas de los conflictos en Europa y Medio Oriente, el programa actúa como un amortiguador financiero vital para los campesinos mexicanos.
Hasta el 17 de abril de 2026, la distribución se ha concentrado en estados con alta vocación agrícola y zonas de atención prioritaria. En regiones como el Valle de Mexicali y diversos municipios de Morelos y Guerrero, los Centros de Distribución (Segalmex) reportan una afluencia constante de beneficiarios. Al eliminar el costo del fertilizante, el Gobierno Federal no solo apoya el bolsillo del productor, sino que previene un efecto inflacionario en el precio final de la tortilla y otros productos de la canasta básica.
Impacto en el sector empresarial y social
Para organizaciones como ASECEM, el fortalecimiento del campo es una pieza clave en la estabilidad de las cadenas de valor industriales. Una producción agrícola robusta reduce la necesidad de importaciones costosas y fomenta el desarrollo de proveedores locales. Además, el programa ha integrado este año un componente de asesoría técnica, buscando que el uso del insumo sea eficiente y minimice el impacto ambiental en los suelos, promoviendo una agricultura más sostenible.
Hacia la autosuficiencia alimentaria
El avance en estos 11 estados es apenas una fase de la meta nacional para 2026, que proyecta beneficiar a más de 2 millones de personas productoras. El objetivo de fondo es la autosuficiencia: que México produzca lo que consume. En un contexto donde la seguridad alimentaria es considerada ya un asunto de seguridad nacional, el éxito de “Fertilizantes para el Bienestar” se traduce en estabilidad social y certidumbre para el futuro del campo mexicano.
