
LONDRES / CIUDAD DE MÉXICO – Los mercados energéticos globales han registrado un respiro significativo al cierre de esta semana. Tras días de volatilidad extrema que llevaron los precios del petróleo a rozar niveles alarmantes, el crudo Brent, referente para los mercados europeos y gran parte del mundo, cotiza hoy viernes en los $90.54 USD por barril. Esta corrección a la baja representa un cambio drástico respecto a los picos de $100 USD alcanzados la semana pasada, impulsada principalmente por la distensión geopolítica en el Estrecho de Ormuz y los recientes anuncios de tregua.
El factor diplomático: El fin del “Pánico de los $100”
El principal motor de este descenso ha sido el anuncio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre un alto al fuego de diez días entre Israel y el Líbano, sumado al optimismo generado por la mesa de diálogo con Irán en Islamabad. Para los inversionistas, estas señales de diplomacia reducen el riesgo de una interrupción masiva en el suministro de crudo, lo que ha permitido que el “premio por riesgo geopolítico” se disipe de los precios actuales.
Durante la semana anterior, el temor a un bloqueo permanente en las rutas comerciales del Golfo Pérsico había inyectado una dosis de pánico en las bolsas de valores. Sin embargo, al mantenerse abiertas las vías de navegación y ante la posibilidad de un acuerdo nuclear definitivo, los contratos de futuros de petróleo han comenzado a estabilizarse en niveles más manejables para las economías importadoras.
Impacto en México: Estabilidad y subsidios
Para México, la caída en los precios internacionales del crudo es una noticia de doble filo. Por un lado, reduce los ingresos excedentes por exportaciones de Pemex; por otro, representa un alivio inmediato para las finanzas públicas en materia de subsidios a las gasolinas. Con el crudo cerca de los $90 dólares, el Gobierno Federal tiene un mayor margen de maniobra para mantener el IEPS bajo control sin comprometer el presupuesto destinado a otros sectores.
Para el sector empresarial agrupado en la ASECEM, este descenso es fundamental para frenar la escalada en los costos de logística y transporte de mercancías. Una estabilización en el precio del combustible permite a las industrias mantener sus proyecciones de costos operativos para el segundo trimestre del año, evitando que la inflación se traslade de manera agresiva al consumidor final.
Perspectivas a corto plazo
A pesar del optimismo, los analistas de Goldman Sachs y la Agencia Internacional de Energía advierten que el mercado sigue “en la cuerda floja”. La barrera de los $90 USD sigue siendo alta comparada con los niveles de 2025, y cualquier ruptura en las negociaciones de paz podría catapultar los precios nuevamente. Por ahora, el mundo respira con alivio, mientras la diplomacia parece ganar terreno sobre el conflicto armado en las zonas de mayor producción petrolera.
