
La Copa Mundial de la FIFA 2026 marcó un antes y un después en la historia del futbol internacional al convertirse en la primera edición con la participación de 48 selecciones nacionales, dejando atrás el formato de 32 equipos que se utilizó desde Francia 1998 hasta Catar 2022. Esta ampliación representó el cambio más importante en el torneo en casi tres décadas y tuvo como objetivo hacer la competencia más inclusiva, permitiendo que un mayor número de países viviera la experiencia de disputar el campeonato más importante del futbol.
Con el nuevo formato, el número de partidos también aumentó de manera significativa. La competencia pasó de 64 encuentros a un total de 104 partidos, lo que permitió ofrecer más oportunidades para que las selecciones demostraran su nivel y para que los aficionados disfrutaran de un mayor número de encuentros durante el torneo.
La ampliación benefició especialmente a las confederaciones con menor representación histórica. África, Asia, Concacaf y Oceanía recibieron más plazas para la fase final, lo que incrementó las posibilidades de que países que nunca habían participado en una Copa del Mundo lograran clasificar. Para muchas naciones, esto significó una oportunidad histórica para impulsar el desarrollo del futbol local y aumentar la inversión en infraestructura deportiva y formación de talento.
El crecimiento del torneo también implicó un enorme desafío organizativo. Más equipos significaron más delegaciones, mayor número de entrenamientos, sedes adicionales, logística de transporte, hospedaje, seguridad y atención para cientos de miles de aficionados que viajaron a México, Estados Unidos y Canadá. La coordinación entre los tres países anfitriones fue fundamental para garantizar el buen desarrollo de la competencia.
Desde el punto de vista económico, un Mundial con 48 selecciones generó mayores ingresos por derechos de televisión, patrocinios, venta de boletos y turismo. Las ciudades sede registraron un incremento en la ocupación hotelera, la actividad comercial y el consumo en restaurantes, transporte y servicios, beneficiando a miles de empresas y trabajadores.
Aunque algunos especialistas expresaron preocupación por el aumento en la cantidad de partidos y el posible desgaste físico de los jugadores, otros destacaron que el nuevo formato permitió una representación más amplia del futbol mundial y brindó mayor visibilidad a selecciones emergentes.
Con esta histórica expansión, la FIFA buscó fortalecer el carácter global del torneo, demostrando que el futbol continúa creciendo en todos los continentes. La edición de 2026 quedará registrada como el Mundial que abrió sus puertas a más países que nunca, consolidando la competencia como el evento deportivo de mayor alcance e impacto internacional.
