
CIUDAD DE MÉXICO – Tras un inicio de semana marcado por el caos, la parálisis operativa y la incertidumbre, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro ha logrado estabilizar su operación este martes 14 de abril. Luego de intensas mesas de negociación que se prolongaron hasta la madrugada, el director general del Metro, Adrián Rubalcava, y la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (SNTSTC) alcanzaron un acuerdo preliminar que permitió levantar las medidas de protesta y reintegrar a la circulación a la mayoría de los trenes que se encontraban bajo el esquema de “brazos caídos”.
El pacto que salvó la movilidad
El acuerdo alcanzado no solo aborda la demanda de un incremento salarial del 6%, sino que pone énfasis en una de las mayores preocupaciones de los trabajadores y usuarios: el mantenimiento. El Gobierno de la Ciudad de México se ha comprometido a una inversión inmediata para la adquisición de refacciones críticas y herramientas de seguridad, priorizando la recuperación de los más de 100 convoyes que habían sido retirados de circulación por deficiencias técnicas.
Este movimiento estratégico permitió que, desde las 5:00 a. m. de este martes, la red operara con una capacidad estimada del 95%, devolviendo la fluidez a las arterias subterráneas de la capital que ayer se vieron colapsadas por tiempos de espera de hasta 40 minutos.
Línea 3: El foco rojo de la normalización
A pesar de la mejoría general, la Línea 3 (Indios Verdes – Universidad) continúa siendo el punto más complejo de la red. Aunque el servicio está activo, las autoridades y el sindicato han emitido una recomendación de precaución a los usuarios debido a que en esta ruta aún se realizan ajustes de frecuencia.
La Línea 3, que actualmente atraviesa procesos de modernización y remodelación en el nodo de Ciudad Universitaria de cara al Mundial 2026, presenta una mayor acumulación de trenes en revisión, lo que genera brechas en el paso de los convoyes. Se reportan tiempos de espera de entre 6 y 8 minutos, superiores al promedio del resto de la red, por lo que se sugiere a los usuarios que transitan hacia el sur de la ciudad anticipar su salida.
Hacia una solución definitiva
Para sectores empresariales como ASECEM, este acuerdo representa un respiro necesario para la productividad de la Zona Metropolitana. Sin embargo, el sindicato ha sido claro: el levantamiento del paro es condicional al cumplimiento de los calendarios de entrega de material y la mejora de las condiciones de seguridad en vías.
La administración de Claudia Sheinbaum y la jefatura de gobierno local han reiterado que la transformación del Metro es un proceso a largo plazo, pero la jornada de hoy demuestra que el diálogo político ha logrado, al menos temporalmente, evitar que la ciudad se detenga bajo tierra.
