

Los chismes o indirectas en el trabajo pueden afectar la reputación laboral, generar conflictos y dañar la salud mental, por ello, es recomendable no ignorar los rumores y buscar canales adecuados para atenderlos y detenerlos.
“Todo comenzó con una publicación de un estado en WhatsApp para generar incomodidad, un comentario sin dedicatoria, sin nombre pero con dirección”, es así como un simple comentario puede provocar en el centro de trabajo incomodidad e inestabilidad emocional alterando al equipo de trabajo pues la persona agraviada puede responder de maneras no controladas que en casos graves puede ocasionar daños materiales y en casos extremos poner en riesgo la seguridad del personal.
Estar involucrado en un chisme en el trabajo o indirectas puede generar conflictos, afectar las relaciones laborales e incluso impactar la reputación profesional. Aunque los “rumores” forman parte de la dinámica laboral, la forma en que se responde a estas situaciones puede marcar la diferencia entre resolver el problema o agravarlo.
En estos casos nuestra sugerencia es atender la situación en el momento en que alguien se siente incómodo por un comentario sobre su persona, aspecto físico o preferencias, no se debe ignorar la situación, pero sí evitar la confrontación directa, especialmente si existe una afectación emocional “fuerte”.
No se debe normalizar la idea de que, al ser un comentario no afecta o si no me afecta no pasa nada, cuando hay un comentario malintencionado que te pone en una situación de burla o te hace sentir vulnerable no decimos nada porque pensamos o asumimos que nada va a suceder, pero en el momento en que te sientes incómodo es importante acercarte al área correspondiente y dar el aviso.
Por experiencia, por ejemplo en una tienda de Retail con un número mínimo de personal, esto es, de 7 personas existe un incidente de acoso en un periodo de seis meses y en donde de igual forma se reportó que sus compañeros inventaban y difundían rumores o calumnias de manera hostil, por sentido común supondríamos que al ser una planilla de personal mínima, las relaciones laborales debería ser cordiales, cooperativas y libres de hostilidad, sin embargo, no siempre es así.
Es importante considerar que los chismes o indirectas no son malos, pero si estos implican algo personal que afecta la reputación o emociones, deben confrontarse. “Si ves una publicación, escuchaste o identificaste un rumor, puedes ubicar la fuente y solicitar claridad”.
Con el avance de la ciencia un comentario en WhatsApp ya sea en un grupo del trabajo o incluso en tu propio estado, aun y cuando este sea realizado de tu celular personal y no del equipo proporcionado por la empresa, puede ser utilizado como prueba en un juicio laboral para acreditar acoso u hostigamiento y dar por terminada la relación laboral de manera justificada sin responsabilidad para el patrón, dejando a salvo el derecho para reclamar una disculpa pública y en materia civil llegar al daño moral.
En estos casos es importante que el área de Recursos Humanos pueda encontrar una manera adecuada de contener la información y llevar a cabo el proceso adecuado para evitar que se continue con la conducta sea real o no, no existe una razón válida para estar comentando sobre la vida, estado físico, económico, emocional ni de ninguna clase sobre una persona y no debe ignorarse.
Los chismes o indirectas son comentarios, ya sean verdaderos o falsos, que buscan crear conflicto entre las personas. Estas palabras vueltas murmullos o rumores, también conocidos como “chismografo”, “radio pasillo” que se generan en el trabajo, tienen el potencial de erosionar la salud mental y afectar la productividad de las empresas, como lo establece la NOM 35.
¿Qué puedo hacer para dar atención a los chismes o indirectas en la fuente de trabajo?
Te recomendamos como patrón poner atención a los pequeños detalles y darle importancia a aquellas quejas que pongan en riesgo la sana convivencia, no con un castigo ni reprenda directa, sino con una cuestión más general, puede ser con una plática dirigida a todo el equipo de trabajo en una reunión y ser claros sobre que comentarios no pueden ser admitidos en el centro de trabajo, realizar actividades que involucren la convivencia de todo el personal y participar activamente, generar un ambiente sano no es fácil y no siempre se puede logar, por lo que debes estar preparado para en su caso prescindir de los servicios de este tipo de personal, ya que las multas laborales por la falta de atención de este tipo de conflictos puede llegar a generar una pérdida de capital importante para la empresa.
Como trabajador, acercarse con el jefe para indicarle la situación que se vive es lo más importante, no dejar pasar el tiempo es importante para no generar animadversión. Si el conflicto ocurre dentro del mismo equipo, coméntalo primero con tu jefe directo, manager o líder, porque es con quien trabajas de manera directa, pero si se trata de personas de diferentes equipos, busca directamente la intervención del área de Recursos Humanos.
Importante aclarar que acercarse al jefe no siempre es lo ideal, pues en algunos casos son ellos quienes inician los chismes en contra de sus subordinados. Esto sucede comúnmente en grupos de poder, en espacios donde pareciera que las personas que hacen los señalamientos son intocables por lo que evitas involucrarte o simplemente te haces a un lado.
El tema es que aceptarlo y permitir que alguien hable mal de otro puede tener efectos adversos. El hecho de que te sientas tranquilo porque estás haciendo bien tu trabajo, pero que exista el rumor que indica lo contrario, puede traer consecuencias inimaginables que al final pueden vulnerar tu estabilidad física, mental y hasta laboral.
En esa línea, te sugerimos utilizar canales formales de denuncia dentro de la organización, en este sentido, si el conflicto es con un igual, hablar primero con el líder, jefe, manager o encargado directo y si es con personas de otras áreas, escalarlo a RH, en caso de que la empresa cuente con buzones de quejas o comités de ética utilizarlos es la mejor opción “para contener la información tergiversada”.
Si el caso es con un grupo de poder que incluya a gerentes o personas con facultades de decisión, existen los canales legales como el Centro de Conciliación Laboral, CNDH, Inspección Laboral (STPS), PROFEDET (Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo), recuerda que las empresas, tienen que implementar las medidas alineadas con la NOM-035, dicha norma es de aplicación obligatoria y sirve para ayudar a prevenir este tipo de violencia.
En este sentido deben existir mecanismos, debidamente documentados como protocolos o manuales, y un debido canal de comunicación donde se dé respuesta dentro de las empresas, para que las personas puedan levantar la queja de manera segura. La NOM-035 establece un proceso claro, sólido y que no deja espacio a interpretaciones.
El chisme o indirectas en el trabajo es inevitable, y no se trata de prohibir la interacción y libre esparcimiento entre las personas; sin embargo, se recomienda evitar participar en este tipo de conversaciones y en caso de conocer sobre un rumor, apodo, comentario o similar, es importante no formar parte de él e incluso ponerle un alto, especialmente cuando se tiene un puesto de liderazgo o de vulnerabilidad.
El chisme o indirectas lo podemos relacionar con la cultura organizacional de la empresa y en cómo fluyen las noticias e información dentro de una empresa. Por lo que debe existir claridad en la información. Respecto a las indirectas estas deben ser tratadas de inmediato y detenerlas, por ello es importante tener protocolos, cursos, manuales y en los casos que se pueda, contar con ejercicios o reuniones grupales que no sean de trabajo, con la intensión de generar un ambiente de trabajo sano.
