“La política de la cercanía: cómo el trabajo territorial está transformando comunidades y construyendo futuro”

Por años, la ciudadanía ha escuchado promesas, discursos y compromisos que muchas veces no se traducen en mejoras concretas para su vida cotidiana. Por eso, desde el inicio de mi responsabilidad pública en la Séptima Regiduría de Coacalco, asumí una convicción que ha guiado cada una de mis acciones: la mejor manera de gobernar es estar cerca de la gente.

Estoy convencido de que las necesidades de una comunidad no se conocen desde una oficina. Se conocen caminando las calles, escuchando a las familias, dialogando con los jóvenes, acompañando a quienes enfrentan dificultades y construyendo soluciones junto a la ciudadanía. Por ello, hemos impulsado una estrategia basada en un principio sencillo pero fundamental: más territorio, menos escritorio.

Esa visión nos ha permitido transformar la cercanía en resultados concretos. A través de jornadas asistenciales hemos entregado más de 2 mil lentes para fortalecer la salud visual de la comunidad, apoyado con sillas de ruedas a personas con discapacidad y acercado servicios médicos que beneficiaron a más de 200 habitantes en coordinación con instituciones comprometidas con el bienestar social.

Sin embargo, el trabajo social va más allá de la asistencia. También significa generar oportunidades, acompañar a las familias y construir comunidad. Por ello, hemos brindado asesoría y acompañamiento jurídico especializado a más de 100 familias, desarrollado servicios comunitarios que beneficiaron a decenas de personas y realizado acciones solidarias en favor de sectores vulnerables.

Creo firmemente que una sociedad fuerte también necesita espacios para convivir, compartir y fortalecer sus vínculos. Con esa visión impulsamos actividades recreativas y culturales que permitieron a cientos de familias disfrutar gratuitamente de funciones de cine, espectáculos y celebraciones comunitarias. Detrás de cada evento existe un objetivo mayor: fortalecer el tejido social y generar momentos de convivencia que unan a nuestra comunidad.

Uno de los pilares más importantes de nuestro trabajo ha sido la educación. Estoy convencido de que invertir en conocimiento es invertir en el futuro. Por ello, hemos construido alianzas con instituciones académicas de reconocido prestigio nacional para abrir nuevas oportunidades de formación y desarrollo para jóvenes y ciudadanos.

Asimismo, entendemos que los grandes desafíos no pueden enfrentarse de manera aislada. Por ello hemos fortalecido la colaboración con fundaciones, organizaciones sociales e instituciones comprometidas con las causas ciudadanas. La suma de esfuerzos nos ha permitido ampliar nuestro alcance y multiplicar el impacto de las acciones emprendidas en beneficio de la población.

La construcción de una sociedad más preparada también exige promover el debate y la reflexión sobre los grandes temas de nuestro tiempo. Durante este periodo participamos en espacios académicos y foros relacionados con derechos humanos, desarrollo sostenible, gobernanza y los desafíos que enfrentan nuestras ciudades, contribuyendo a generar propuestas y soluciones desde una perspectiva local con visión global.

De igual manera, hemos impulsado una agenda de vinculación institucional con medios de comunicación, especialistas, académicos y representantes del Poder Legislativo. Estoy convencido de que la construcción de mejores políticas públicas requiere diálogo permanente, intercambio de experiencias y apertura a distintas voces y perspectivas.

Un compromiso que ha estado presente en cada una de nuestras acciones es la promoción de la igualdad y la perspectiva de género. A través de actividades académicas, espacios de reflexión y alianzas institucionales, hemos contribuido a fortalecer una agenda orientada a garantizar mayores oportunidades, inclusión y respeto para todas las personas.

Pero gobernar también significa pensar en el mañana. Por ello, anuncio que presentaré una propuesta para que, durante la discusión del Presupuesto de Egresos 2027, se analice la viabilidad de destinar un porcentaje específico del presupuesto municipal a un Programa Integral de Emprendimiento, Liderazgo y Participación Juvenil.

La propuesta parte de una realidad demográfica ineludible: cerca del 30 por ciento de la población de Coacalco está integrada por jóvenes. Si aspiramos a construir un municipio más competitivo, innovador y participativo, debemos respaldar a las nuevas generaciones con herramientas reales y oportunidades concretas.

Este programa buscará impulsar proyectos productivos de jóvenes emprendedores, fortalecer espacios de participación y diálogo, promover el servicio comunitario y el voluntariado, ampliar las oportunidades de capacitación, fomentar la cultura cívica, impulsar la innovación y aprovechar las herramientas digitales para acercar el gobierno a las juventudes.

No se trata únicamente de asignar recursos. Se trata de invertir estratégicamente en el talento, la creatividad y la capacidad transformadora de quienes definirán el futuro de nuestro municipio.

Los resultados alcanzados hasta ahora representan un avance importante, pero también son un recordatorio de que aún queda mucho por hacer. La función pública no debe entenderse como un privilegio, sino como una responsabilidad permanente de servir, escuchar y actuar.

Hoy reafirmo la convicción que ha guiado este trabajo desde el primer día: la política recupera su verdadero sentido cuando se convierte en una herramienta para mejorar la vida de las personas. Porque la confianza ciudadana no se construye con discursos; se construye con presencia, resultados y compromiso. Y porque las mejores decisiones siempre nacen ahí donde están las familias, las comunidades y las causas que merecen ser atendidas: en el territorio.

DR. RAFAEL CHACÓN VILLAGRÁN

INVESTIGADOR Y ESPECIALISTA EN HUMANISMO MEXICANO

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