
La Secretaría de Salud informó que actualmente no existe un brote nacional de ciclosporiasis en México, pese a que se han confirmado 33 casos de esta enfermedad parasitaria en distintas entidades del país. Las autoridades sanitarias aclararon que los contagios registrados corresponden a casos aislados y que, hasta el momento, no se ha identificado una fuente común de infección que permita hablar de una emergencia epidemiológica.
La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, el cual se transmite principalmente por el consumo de alimentos o agua contaminados con materia fecal. Frutas, verduras y hortalizas que no han sido lavadas o desinfectadas correctamente representan una de las principales vías de contagio. A diferencia de otras infecciones gastrointestinales, esta enfermedad no suele propagarse directamente de una persona a otra, ya que el parásito necesita permanecer un tiempo en el ambiente antes de volverse infeccioso.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran diarrea abundante y prolongada, dolor abdominal, pérdida del apetito, náuseas, fatiga, fiebre baja y pérdida de peso. En la mayoría de los casos, las personas con un sistema inmunológico sano logran recuperarse con el tratamiento adecuado; sin embargo, la enfermedad puede representar un mayor riesgo para adultos mayores, niños pequeños y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Ante la detección de estos casos, la Secretaría de Salud activó los protocolos de vigilancia epidemiológica para identificar posibles cadenas de transmisión, realizar estudios de laboratorio y monitorear la evolución de los pacientes. Además, se mantiene la coordinación con las autoridades estatales para fortalecer las acciones de prevención y detectar oportunamente cualquier incremento inusual en el número de contagios.
Las autoridades también hicieron un llamado a la población para reforzar las medidas básicas de higiene, como lavar y desinfectar frutas y verduras antes de consumirlas, utilizar agua potable para beber y preparar alimentos, lavarse las manos con frecuencia y evitar consumir productos de origen dudoso. Estas acciones son fundamentales para reducir el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por alimentos.
Especialistas señalaron que la confirmación de algunos casos no debe generar alarma, ya que el sistema nacional de vigilancia sanitaria está diseñado precisamente para detectar este tipo de enfermedades y actuar de manera preventiva. El monitoreo constante permite identificar cualquier cambio en el comportamiento epidemiológico y responder con rapidez en caso de ser necesario.
La Secretaría de Salud reiteró que continuará informando de manera transparente sobre la evolución de la situación e insistió en que, por ahora, no existen elementos que indiquen un brote nacional de ciclosporiasis, por lo que el riesgo para la población en general se considera bajo, siempre que se mantengan las medidas de higiene y prevención recomendadas.
