Tragedia en Teotihuacán: Ataque armado en la Pirámide de la Luna deja una víctima mortal

TEOTIHUACÁN, ESTADO DE MÉXICO – Lo que debía ser una jornada dedicada a la historia, la cultura y el turismo internacional, se transformó en una escena de horror indescriptible. Este lunes 20 de abril de 2026, la zona arqueológica de Teotihuacán —uno de los sitios más emblemáticos y visitados del mundo— fue escenario de un ataque armado sin precedentes. Alrededor de las 11:30 de la mañana, un hombre irrumpió en la parte alta de la Pirámide de la Luna y abrió fuego contra un grupo de turistas, dejando una estela de dolor que ha conmocionado a la comunidad internacional.

El desarrollo del caos

Testigos presenciales narraron momentos de pánico absoluto cuando un individuo, identificado por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, desenfundó un arma corta y disparó repetidamente contra los rehenes. Se estima que se realizaron entre 20 y 30 detonaciones antes de que el agresor se quitara la vida en la cima del monumento.

El saldo es devastador: una turista canadiense de 32 años perdió la vida instantáneamente. Además, 13 personas resultaron heridas; siete de ellas por impactos de bala y seis más durante la desesperada y caótica huida por las escalinatas de la pirámide. Los afectados, de nacionalidades canadiense, colombiana y rusa, fueron trasladados de urgencia por el Grupo Relámpagos y la Cruz Roja; ocho de ellos permanecen bajo cuidados médicos intensivos.

El perfil del atacante y el motivo

Las investigaciones revelan un trasfondo oscuro. Jasso Ramírez, originario del norte de la Ciudad de México, planeó el ataque con días de antelación, movido por una ideología extremista. Las autoridades han hallado indicios de una obsesión enfermiza con masacres históricas —como la ocurrida en Columbine— y figuras como Adolf Hitler; la fecha elegida para el ataque coincide, deliberadamente, con el aniversario de dicho tiroteo y el natalicio del dictador alemán.

La crisis de seguridad y el impacto en el turismo

La zona arqueológica permanece cerrada mientras la FGJEM y la Guardia Nacional realizan los peritajes. Este incidente representa un golpe durísimo para el turismo mexicano y pone bajo una presión inaudita a las autoridades federales, cuestionadas ahora por cómo un individuo logró ingresar armado a un sitio de alta seguridad. Este hecho no solo es una tragedia humana, sino un desafío para la imagen de México como destino seguro. En Change News exigimos respuestas claras sobre los protocolos de vigilancia.

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