
La participación de las mujeres afganas en el mercado laboral cayó hasta 5.1% en 2026, menos de una tercera parte del nivel registrado en 2020, cuando alcanzaba 16.5%. El dato fue dado a conocer este 18 de agosto por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que alertó sobre la creciente exclusión económica de las mujeres en Afganistán, cinco años después del regreso de los talibanes al poder.
La reducción representa uno de los retrocesos más importantes en materia de participación económica femenina. De acuerdo con la OIT, Afganistán registra actualmente una de las tasas más bajas de participación laboral femenina a nivel mundial. Mientras la presencia de las mujeres en el empleo se ha reducido drásticamente, el empleo masculino ha experimentado una expansión considerable durante el mismo periodo.
El problema no se limita a la pérdida de oportunidades laborales. Las restricciones impuestas por los talibanes desde su regreso al poder en agosto de 2021 también han afectado el acceso de mujeres y niñas a la educación y a distintos espacios de la vida pública. La combinación de estas limitaciones y las dificultades económicas ha reducido las posibilidades de que las mujeres puedan incorporarse o permanecer dentro del mercado laboral.
La OIT advierte que esta exclusión tiene consecuencias que van más allá de las propias mujeres. Cuando una parte importante de la población queda fuera de la actividad económica, el país pierde talento, capacidades productivas e ingresos potenciales. La organización sostiene que Afganistán difícilmente podrá construir un mercado laboral resiliente mientras una proporción tan grande de su población permanezca marginada de la economía.
El retroceso también afecta especialmente a las mujeres jóvenes. Datos citados en torno al informe muestran un incremento importante entre las jóvenes que no estudian, no trabajan y tampoco reciben capacitación, una situación que puede limitar sus oportunidades profesionales durante años.
A cinco años del regreso de los talibanes, la situación de las mujeres afganas continúa siendo uno de los principales focos internacionales de preocupación en materia de derechos humanos. La reducción de su participación laboral refleja cómo las restricciones sociales, educativas y económicas pueden profundizarse y convertirse en obstáculos estructurales.
Para la OIT, recuperar la participación de las mujeres en la economía no es solamente una cuestión de igualdad, sino también una condición necesaria para el desarrollo y la estabilidad económica de Afganistán. El llamado internacional es a adoptar medidas que permitan reincorporar a las mujeres al empleo y reducir la exclusión que actualmente enfrentan.
