Graves inundaciones en Nepal dejan más de 160 muertos

Una de las peores emergencias naturales recientes golpea a Nepal y la región del Tíbet, después de que una enorme avalancha de hielo, rocas y lodo provocara inundaciones repentinas a lo largo de la frontera entre ambos territorios. El desastre ha dejado al menos 165 personas muertas en Nepal, mientras que cerca de 1,500 personas permanecen desaparecidas entre Nepal y el Tíbet, de acuerdo con los últimos reportes disponibles.

La tragedia comenzó cuando una masa de hielo y rocas se desprendió en una zona montañosa del Himalaya y cayó sobre un río, provocando una repentina crecida que arrasó comunidades enteras. El agua y el lodo avanzaron con enorme fuerza, destruyendo viviendas, carreteras, puentes y parte de la infraestructura energética de la región. Algunos de los lugares más afectados se encuentran en los distritos nepaleses de Rasuwa y Nuwakot, zonas de difícil acceso debido a su geografía montañosa.

Entre las personas desaparecidas se encuentran cientos de ciudadanos extranjeros. Autoridades nepalesas han reportado que numerosos turistas y peregrinos se encontraban en la zona cuando ocurrió la emergencia. También se busca a ciudadanos de países como India, Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Canadá. La presencia de extranjeros ha provocado que distintos gobiernos mantengan comunicación con las autoridades locales para conocer el paradero de sus ciudadanos.

Las labores de rescate continúan bajo condiciones extremadamente complicadas. El ejército de Nepal desplegó alrededor de 2,000 efectivos para participar en las operaciones de búsqueda y rescate, mientras helicópteros trasladan alimentos, tiendas de campaña y otros suministros a las zonas que quedaron aisladas. Equipos de emergencia también trabajan para localizar a personas atrapadas entre los escombros y retirar toneladas de lodo que cubren caminos y construcciones.

La situación también mantiene en alerta a las autoridades chinas, debido a la posibilidad de nuevos deslizamientos y acumulaciones de agua en zonas cercanas. Organizaciones internacionales y distintos gobiernos han comenzado a ofrecer ayuda humanitaria para apoyar las labores de emergencia y recuperación. Estados Unidos, por ejemplo, anunció 500 mil dólares en asistencia de emergencia para Nepal.

Más allá de la tragedia inmediata, el desastre vuelve a poner sobre la mesa la creciente vulnerabilidad del Himalaya frente al cambio climático. El calentamiento de la región está acelerando el derretimiento de glaciares y aumentando los riesgos asociados con desprendimientos, lagos glaciares e inundaciones repentinas.

Mientras continúa la búsqueda de desaparecidos, Nepal enfrenta ahora el desafío de atender a los sobrevivientes, reconstruir infraestructura destruida y prepararse para posibles nuevos fenómenos extremos.

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