
La marcha conmemorativa por el 58 aniversario de la masacre de Tlatelolco reunió este viernes a alrededor de 8 mil personas, quienes partieron de la Plaza de las Tres Culturas rumbo al Zócalo capitalino para recordar los hechos de 1968 y mantener vigentes las demandas de justicia y memoria histórica.
La movilización transcurrió en su mayor parte de manera pacífica, aunque durante el recorrido se registraron distintos episodios de violencia protagonizados por grupos de personas encapuchadas. De acuerdo con información de autoridades capitalinas, alrededor de 200 personas ajenas a la organización de la marcha fueron identificadas como responsables de daños a mobiliario urbano, estaciones del Metro y establecimientos comerciales ubicados a lo largo de la ruta.
Uno de los primeros incidentes ocurrió en las inmediaciones de la estación Tlatelolco de la Línea 3 del Metro, donde se reportó el rompimiento de cristales y el lanzamiento de artefactos. Elementos de seguridad realizaron revisiones y aseguraron objetos como cadenas, palos, martillos y artefactos pirotécnicos.
El saldo médico también generó preocupación. El Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas atendió en el lugar a 18 civiles con lesiones menores. Además, un adolescente de 17 años resultó gravemente lesionado en la mano derecha después de que explotara un artefacto que portaba durante la movilización, por lo que fue trasladado a un hospital para recibir atención especializada.
Durante la jornada también se registraron enfrentamientos entre policías y algunos manifestantes. El País reportó incidentes ocurridos incluso antes del inicio formal de la marcha y señaló que existe una investigación sobre un posible uso indebido de la fuerza policial.
Para atender la movilización, las autoridades desplegaron 900 elementos de las policías de Sector y Metropolitanos, más de 200 agentes de Tránsito y 180 paramédicos del ERUM.
La jornada concluyó en el Zócalo capitalino, donde continuaron las expresiones relacionadas con la memoria de 1968. A 58 años de los acontecimientos de Tlatelolco, organizaciones y antiguos integrantes del movimiento estudiantil también reiteraron la demanda de acceso a archivos militares que permitan esclarecer aspectos aún pendientes sobre aquellos hechos.
La movilización volvió a mostrar la importancia que conserva el 2 de octubre dentro de la memoria pública mexicana, al combinar actos de conmemoración y exigencias de justicia con episodios de confrontación que dejaron daños materiales y personas lesionadas.
