
Mientras el huracán Polo mantiene la atención de las autoridades por sus efectos en el noroeste del país, la tormenta tropical Rachel continúa desplazándose frente a las costas del Pacífico mexicano y mantiene bajo vigilancia a distintos estados del litoral. El sistema se formó el 27 de septiembre a partir de la depresión tropical Dieciocho-E y actualmente avanza de manera paralela a la costa, favoreciendo condiciones de lluvia, viento y oleaje elevado.
De acuerdo con información de Protección Civil de Guerrero, durante las primeras horas del 29 de septiembre Rachel se localizaba aproximadamente a 365 kilómetros al sur-suroeste de Acapulco y a 630 kilómetros al sur-sureste de Manzanillo, Colima. El sistema presentaba vientos máximos sostenidos de 85 kilómetros por hora, con rachas de hasta 100 kilómetros por hora, y se desplazaba hacia el oeste-noroeste a una velocidad aproximada de 13 kilómetros por hora.
Aunque su trayectoria prevista no representa, por el momento, un impacto directo sobre Guerrero, su circulación está favoreciendo el ingreso de aire marítimo tropical y una mayor formación de nubosidad. Como consecuencia, se pronosticaron lluvias fuertes con puntuales intensas en distintas regiones de Guerrero, acompañadas de descargas eléctricas, posibles granizadas en zonas altas y rachas de viento de entre 60 y 80 kilómetros por hora en áreas de tormenta.
La vigilancia también se mantiene en entidades del occidente y sur del país, debido a que la presencia de Rachel puede incrementar las precipitaciones y generar condiciones adversas en zonas costeras. Autoridades han llamado a la población a mantenerse atenta a los avisos oficiales, especialmente quienes viven cerca de ríos, arroyos, laderas o zonas susceptibles a inundaciones y deslaves.
Uno de los principales factores de seguimiento es la posible intensificación del sistema. Los pronósticos disponibles señalan que Rachel podría alcanzar la categoría de huracán durante los próximos días, aunque su evolución dependerá de las condiciones atmosféricas y oceánicas que encuentre durante su desplazamiento.
Las autoridades meteorológicas mantienen vigilancia permanente y recomiendan consultar únicamente información oficial antes de realizar actividades marítimas o desplazamientos en zonas donde se presenten lluvias intensas. La población también debe evitar cruzar cauces de agua durante precipitaciones fuertes y atender las indicaciones de Protección Civil.
El seguimiento de Rachel ocurre en un periodo de intensa actividad ciclónica en el Pacífico mexicano, por lo que las autoridades mantienen activos sus protocolos de prevención y monitoreo ante posibles cambios en la trayectoria o intensidad del fenómeno.
