
La popularidad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atraviesa uno de sus momentos más complicados desde el inicio de su actual mandato. Una nueva encuesta de Reuters/Ipsos, difundida este lunes 17 de agosto, señala que únicamente 33% de los estadounidenses aprueba su desempeño al frente de la Casa Blanca, mientras que 64% lo desaprueba. El resultado representa el nivel más bajo registrado durante su actual periodo presidencial y empata con el mínimo alcanzado durante su primer mandato, en diciembre de 2017.
Uno de los principales factores detrás de esta caída es el creciente descontento con la guerra entre Estados Unidos e Irán. El conflicto, iniciado con la participación de Estados Unidos e Israel, se ha prolongado mucho más de lo que una parte de la población esperaba. De acuerdo con el sondeo, 80% de los estadounidenses considera que la guerra durará mucho tiempo, mientras solamente alrededor de una quinta parte cree que el conflicto ha valido la pena por sus costos.
La duración de la confrontación también está teniendo consecuencias económicas. Las tensiones en Medio Oriente han afectado el comercio internacional de petróleo y han contribuido al incremento de los precios de los combustibles. Para millones de estadounidenses, el aumento del costo de la gasolina representa una presión adicional sobre sus finanzas familiares, especialmente en un contexto en el que la inflación continúa siendo una de las principales preocupaciones.
El deterioro de la percepción económica también comienza a reflejarse en las preferencias políticas. En una encuesta reciente de Reuters/Ipsos, los estadounidenses señalaron por primera vez en casi una década que los demócratas son más confiables que los republicanos para manejar la economía, un cambio que podría convertirse en un factor importante rumbo a las elecciones legislativas de medio mandato.
El resultado representa además un desafío para el Partido Republicano. Las elecciones de medio mandato de noviembre se aproximan y una baja aprobación presidencial puede afectar a los candidatos del partido gobernante, particularmente si los votantes convierten el costo de vida, los precios de la gasolina y la guerra con Irán en temas centrales de sus decisiones.
Trump, por su parte, continúa defendiendo su política hacia Irán y sostiene que el conflicto responde a la necesidad de impedir que ese país desarrolle armas nucleares. Sin embargo, la encuesta muestra que una parte importante de la población cuestiona tanto la duración de la guerra como sus consecuencias económicas.
Con una aprobación de apenas 33%, Trump enfrenta uno de los escenarios políticos más difíciles de su presidencia. Los próximos meses serán determinantes para saber si su administración logra recuperar la confianza de los ciudadanos o si el descontento termina traduciéndose en pérdidas electorales para el Partido Republicano.
